© 2017 Colectivo Lisarco 

El encuentro humano como revolución.

La comunidad como espacio móvil y mutable.

 

Colectivo lisarco como un espacio compartido generador de vínculos desde dónde vivenciar y potenciar nuestra capacidad para generar juntos nuevos imaginarios.

Colectivo Lisarco: ¿Quiénes somos?

Colectivo Lisarco es una asociación de profesionales de diferentes disciplinas que diseña y desarrolla proyectos artísticos y pedagógicos colectivos desde el año 2006. Su objetivo es fomentar una cultura más abierta, participativa, accesible y descentralizada, que refleje las necesidades y las particularidades de las diferentes comunidades. Estando en desacuerdo con las jerarquías culturales, creemos en la co-autoría de la obra y en el potencial creativo de todos los sectores de la sociedad, apoyándonos en la riqueza que proporciona la diversidad y la inclusión. Uno de los pilares del Colectivo Lisarco es la compañía profesional de danza, desde donde damos cuerpo a nuestra ideología como asociación. Todas y todos somos creadores de cultura, no meros consumidores, capaces de generar juntos nuevos significados compartidos.

Nuestro punto de vista como creadores entiende que la diversidad y la suma de visiones e intereses amplia nuestra capacidad creativa y aporta a la cultura nuevas formas, opciones y realidades.

Colectivo Lisarco: espacio para crear comunidad

Caminamos desde la emoción interna a la expresión, de la expresión individual a la sinergia grupal, de la auto-expresión a la representación colectiva. Caminamos juntos hacia lo desconocido, atravesando espacios frágiles, que adolecen de una estructura fija y soldada, espacios abiertos a la improvisación, diseñados desde estructuras flexibles y reconfigurables, capaces de mutar y adaptarse ecológicamente. Transitamos espacios híbridos que surgen dentro del sistema pero se posicionan frente a él, espacios de experimentación colaborativa, espacios para crear comunidad, espacios públicos creados con intimidad y vínculos compartidos.

¿Cómo me identifico, reconozco y me siento perteneciente a un grupo?. La identidad social, como parte del auto-concepto, se deriva del sentimiento de pertenencia. Se que pertenezco a un grupo porque comparto algo, pero no siempre me identifico. ¿Qué lugar ocupo yo en el grupo?, ¿Quién soy yo?, ¿Quienes somos nosotros?, ¿Qué podemos hacer juntos?. No queremos construir identidades en las que sólo cabe hombre a costa de mujer, blanco a costa de negro, inteligente a costa de discapacitado intelectual, rico a costa de pobre.

Fuera de los museos, galerías, academias, mercados, la persona humana, en cualquier lugar y tiempo, sola y con otros, crea, hace arte. Cuando los discapacitados, mujeres, desahuciados, refugiados, desplazados, se manifiestan con talento y alarde estético y artístico las falsas etiquetas se emborronan, surge un arte experimental con clara conciencia social que cuestiona todas las estructuras existentes, animando formas más democráticas de participación en la gestión y reclamando la participación directa produciendo un trabajo colectivo híbrido entre el mundo del arte, el activismo político y la organización comunitaria. Política sin políticos. 

El modo de encuentro con otros puede ser, en sí mismo, un arte, un objeto estético.

Las relaciones humanas, formas artísticas plenas capaces de despertar emoción y sentimiento al contemplarlas, al crearlas.

Colectivo Lisarco: arte de resistencia

No a la exclusión. No a la Marginalidad. Sí a ser nosotras mismas, personas con plenos derechos. Creando y mostrando lo creado, compartiendo con todas y todos la capacidad artística humana y el derecho a crear. Co-creación de un mundo nuevo. Artivistas con dignidad, en pie, vindicando, liberándonos, liberando, recuperando algo que nos pertenece. 

Explorando, desafiando, borrando fronteras y jerarquías, franqueando la línea de la cultura del poder y pasando al otro lado, junto a otras y otros, haciendo ecologías culturales, comunidades experimentales, procesos abiertos y cooperativos, formas de vida y mundos comunes, sin recortar las obras para sacarlas de la vida cotidiana sino permitiendo que ellas la transformen.

El acto de transformar, nos transforma. La sociedad autoritaria nos robó desde la niñez nuestra posibilidad artística. Es el momento de crear junto a otras y otros , despertando el arte que duerme dentro de nosotros y haciendo realidad un sueño comunitario, con voz propia, emitiendo nuestro propio mensaje, a nuestra manera, a nuestro ritmo, liberándonos de la alienación.

Prácticas culturales activistas colaborativas con movimientos sociales implicados en problemas específicos aportando medios culturales para poder superarlos, arte colectivo catalizador de impulsos estéticos sociopolíticos.

Creación de formas de trabajo híbridas, con una organización biopolítica, corporal y espiritual, desde la conciencia de nuestro propio cuerpo, aflorando emoción, sentimiento, deseo. La subjetividad como algo permanentemente en movimiento, gestionando abiertamente lo común. Una performance orgánica comprometida y respetuosa por lo público irrumpiendo en las esferas estatalizadas, transformándolas.

Colectivo Lisarco: una nueva cultura

Todas y todos, sean cuales sean nuestras capacidades, podemos ser juntos, los creadores de una nueva cultura de encuentros personales generadores de nuevos significados, gestando modos autosuficientes y autónomos, consiguiendo el empoderamiento de la comunidad, desarrollando la capacidad de no ser absorbidas ni neutralizadas por el discurso institucional y propiciar nuevos modelos extrapolables a lo social, lo educativo y lo cultural. 

Desde Colectivo Lisarco creemos firmemente que la cultura es uno de los elementos más poderosos de transformación social. Defendemos el arte como espacio de creación de identidades y como producción de subjetividades, como lenguaje que nos enseña a ver y comprender la realidad de otro modo. Trabajamos por una cultura inclusiva y abierta, desde el modelo artístico, educativo y social de las prácticas colaborativas y la creación colectiva.

Una cultura alternativa del cuidado mutuo, basada en el amor y la fraternidad, abierta a compartir y colaborar y al placer de hacerlo sin más expectativa que la retribución de conseguirlo juntos. Personas que se construyen en una relación de auto-creación y auto-organización.

Aprender a hacer las cosas en horizontalidad, con calidez y diálogo, es un camino, jugoso y lento, que nos lleva a nuevos espacios sociales creados colectivamente.

Colectivo Lisarco: arte relacional

El espacio del arte a pasado a ser más o menos discontinuo entre la negociación, el conflicto y el consenso, produciendo una estética de la colaboración. La creatividad se nutre de un flujo de energías dentro del grupo. La negociación es el compromiso estético y las relaciones humanas las formas estéticas. Cara a cara, codo a codo, con la mirada prendida en las palabras del otro, la escucha absorbiendo gestos ajenos, crece el propio interior, juntos construyendo subjetividad social, identidades emergentes, estimuladas y estimulando el imaginario de la fraternidad y la solidaridad, y de ahí surgen propósitos y de ellos eventos y objetos de vida social creados entre todas y todos.

Espacios afectivos, emocionales, dialógicos, espacios donde se dan interacciones entre fronteras culturales e identitarias, donde colaboradores practicantes son conscientes de que tras el consenso el objetivo conseguido no es global ni duradero y a veces inalcanzable.

En estos territorios de cruce se construyen significados, se abren vías de intervención, se articula lo pedagógico, lo social, lo cultural, lo político, un beneficio o mejora social para la comunidad implicada en la realización de la obra.

A través de los espacios de encuentro buscamos propiciar procesos colectivos de generación de conocimiento, crecimiento personal y transformación social, compartiendo saberes y energías, 

Todas y todos, sean cuales sean nuestras capacidades, podemos ser juntos, los creadores de una nueva cultura de encuentros personales generadores de nuevos significados, gestando modos autosuficientes y autónomos, consiguiendo el empoderamiento de la comunidad, desarrollando la capacidad de no ser absorbidas ni neutralizadas por el discurso institucional y propiciar nuevos modelos extrapolables a lo social, lo educativo y lo cultural. 

Desde Colectivo Lisarco creemos firmemente que la cultura es uno de los elementos más poderosos de transformación social. Defendemos el arte como espacio de creación de identidades y como producción de subjetividades, como lenguaje que nos enseña a ver y comprender la realidad de otro modo. Trabajamos por una cultura inclusiva y abierta, desde el modelo artístico, educativo y social de las prácticas colaborativas y la creación colectiva.

Una cultura alternativa del cuidado mutuo, basada en el amor y la fraternidad, abierta a compartir y colaborar y al placer de hacerlo sin más expectativa que la retribución de conseguirlo juntos. Personas que se construyen en una relación de auto-creación y auto-organización.

El proceso artístico, desde su inicio, es una puesta en común sinérgica, en donde cada cual aporta su saber, saber hacer, saber ser. 

Esos significados compartidos que van surgiendo, donde cada cual mantiene su original modo de interpretar y representar en interrelación con lo sugerido y propuesto por el otro, es nuestra manera de crear cultura, transformándo y dejándote transformar.

Colectivo Lisarco: práctica colaborativa

En nuestras prácticas colaborativas dentro del Colectivo mismo y con otros y otras, vemos que cuantas más personas en sinergia miran, enfocan, comparten y trabajan juntas, más cerca estamos de encontrar una mayor aproximación a procesos compartidos que generan respuestas rizomáticas y nuevo conocimiento mediado y dinamizado entre situaciones, realidades, donde todo, incluidos los participantes, estamos en constante transformación y surgen nuevas y cambiantes respuestas complejas. La vida es entropía, una metamorfosis continua. 

En las prácticas colaborativas, participativas, participadas, participantes,  cobra especial importancia que todos y todas podamos manifestar los problemas que van surgiendo, aclarar ideas juntos, construir en grupo nuevos planes de acción para ver si con ciertos cambios conseguimos superar juntos los escollos y hacer realidad nuestros sueños individuales y grupales.

Aquí y ahora lo que es compartido por y de beneficio para todos los miembros de esa comunidad conducen a una mayor plenitud, afecta a la vida de todos, es el bien común. algo que en las sociedades neoliberales se ignora. Una realidad, no utópica, de vivir y relacionarse de otra manera, y lograr un resultado juntos todas y todos, grandes y pequeños, sin ninguna exclusión.

La sinergia descubierta desde lo sinéctico, cuando participas de un proceso en el que iniciaste sintiéndote separado, sin relación ni vínculos con espacio, tiempo, objetos, personas, y terminaste vinculado estrechamente, generando juntos algo nuevo.

Colectivo Lisarco: creación colectiva

Fundamentalmente diseñamos en grupo, sobre una propuesta nacida de alguno de nosotros, o surgida como fruto de una conversación entre algunos. A esa propuesta inicial cada uno hace sus propias aportaciones, sugerencias. Nuestra forma de dialogar, no siempre se basa en palabras. El gesto, el movimiento, la comunicación no verbal forma parte de nuestro modo de comunicar a los demás sentimientos, emociones, vivencias, sugerencias. Pretendemos que la individualidad no se diluya en el colectivo, por el contrario, lo que el colectivo genera nace de la integración de las aportaciones individuales, poniendo empeño en respetar la autoexpresión.  

El proceso artístico, desde su inicio, es una puesta en común sinérgica, en donde cada cual aporta su saber, saber hacer, saber ser. Cuando nos reunimos con la comunidad o grupo con el que vamos a colaborar incorporamos a todos y todas a ese proceso que iniciamos nosotros y que desde la apertura, la flexibilidad, la sinergia, va fluyendo. Las interacciones, las relaciones cara a cara, generan un pensamiento grupal que no le pertenece a ninguna individualidad, nace de todos, como algo diferenciado. Esos significados compartidos que van surgiendo, donde cada cual mantiene su original modo de interpretar y representar en interrelación con lo sugerido y propuesto por el otro, es nuestra manera de crear cultura cuando estamos solos y cuando nos reunimos con aquellas con quienes vamos a establecer una colaboración.

Desde que nace Colectivo Lisarco llevamos investigando sobre la practica. Planear, hacer, revisar y buscar el modo de mejorar. Cuestionarnos y escuchar atentamente lo que tienen que decirnos los demás. Buscando maneras de hacer accesible las practicas artísticas a colectivos que no tienen tantas facilidades para su acceso. Investigación de lenguaje coreográfico, arte, sistemas de comunicación aumentativos/alternativos,  sobre metodología y/o adaptaciones curriculares. En nuestra práctica venimos utilizando, sobre la marcha,  la investigación – acción, donde los participantes forman parte activa del establecimiento de las problemáticas o consignas, de la resolución de estas y de las conclusiones.  

Nuestra forma de dialogar, no siempre se basa en palabras. El gesto, el movimiento, la comunicación no verbal forma parte de nuestro modo de comunicar a los demás sentimientos, emociones, vivencias, sugerencias, propuestas de cambio y transformación.

Defendemos el acceso a actividades artísticas de calidad para todo el mundo y oportunidades para que cada una y cada uno, despierten al artista que lleva dentro. Juntos creamos arte público.